El amor de Dios

Nuestro amor depende de nuestro estado de ánimo y está condicionado al tiempo y a las circunstancias, pero el amor de Dios no tiene condiciones. El amor de Dios es fiel sin importar nuestra condición humana. No importa lo que hayas hecho, dónde te encuentres o qué camino escogiste, Dios te ama.

Dios murió en la cruz por amor a ti y a mí. Su amor por nosotros permanece en medio de las dificultades y a pesar de nuestras rebeldías. El amor de Dios sostiene nuestras vidas y nunca deja de ser, porque la esencia de Dios es amor.

¡¡Gracias Señor porque tu amor no es como el nuestro!!

¡¡¡Señor, enséñame a amar como amas tú!!!

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