Dios  Toca  a  Tu  Puerta

 

"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo." Apocalipsis 3:20

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En Su presencia me siento seguro

Publicado el 18 Ee julio Ee 2020 a las 0:30


 

Salmos 27

 

1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

 

El salmista comienza este salmo con unas declaraciones poderosas que cada creyente debe hacerlas suyas. Este versículo es una herramienta poderosa que podemos usar cuando vienen los momentos de dificultad a nuestra vida.

Cuando declaramos con fe este versículo; reconocemos a Dios como único guía y salvador de nuestra vida. Además, le reconocemos como nuestro protector; Él es la fortaleza que protege nuestras vidas de los invasores que quieran hacernos daño.

 

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

 

El salmista nos da testimonio de haber visto caer a cada uno de aquellos que trataron de hacerle daño. Como el salmista, cada uno de nosotros, hemos visto cómo Dios ha quitado del camino a aquellos que han querido hacernos mal. Creo además, que todos podemos testificar el haber visto la justicia de Dios en algún momento de nuestra vida.

 

 3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón. Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.

 

Este versículo nos invita a reflexionar sobre la grandeza del que pelea por nosotros. Se podrán levantar muchos contra ti para hacerte daño; pero tú tienes uno más grande que pelea por ti. La muralla que Dios ha colocado alrededor de sus hijos para protegerlos; no hay ejército que la pueda destruir.

Debemos quitar todo el miedo de nuestra mente y confiar que no estamos solos porque Dios está con nosotros en todas las batallas de nuestra vida; y si Él está de nuestro lado, podremos vencer y salir victoriosos, porque Él es más grande que cualquier ejército que podamos enfrentar.

 

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

 

En este versículo el salmista nos enseña que en medio de lo que podamos estar viviendo, nuestro norte debe ser llegar a la presencia de Dios. Allí encontraremos todas las respuestas a nuestras inquietudes. Nuestro norte debe ser caminar en la voluntad de Dios todos días para así poder seguir viendo las manifestaciones de su poder en nuestras vidas.

 

5-6 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto. Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

 

El mejor refugio en tiempos de crisis es ir a la presencia de Dios; es ahí donde nos sentiremos confiados. Dios nos pondrá en un sitio firme donde nos sintamos seguros, donde nada nos pueda alcanzar. La presencia de Dios es lo que te va a fortalecer para enfrentar con toda confianza las crisis o situaciones adversas que podamos estar viviendo. Sobre todo, reconocer que las victorias que obtienes son gracias a Su presencia en tu vida.


7-14 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo. Ten misericordia de mí, y respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá. Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón. Sí, espera a Jehová.

 

El salmista nos quiere hacer ver que tendremos en la vida momentos de dificultad en los cuales no sentiremos la presencia de Dios en nuestras vidas y que habrá momentos en los cuales clamaremos y sentiremos que no recibimos respuesta de parte de Dios. Pero también nos dice que estemos alertas en estos momentos y obedezcamos al Espíritu Santo que mora en nosotros, que nos dice que busquemos la presencia de Dios a pesar de lo que podamos estar viviendo.

Nos invita a que recordemos las veces que nos ha ayudado y que afirmemos nuestra fe en que Dios nos hará justicia. Debemos ser pacientes en el proceso y hablarle a nuestro corazón y confiar en que vendrá el oportuno socorro a nuestras vidas. Dios desea lo mejor para nosotros y Su socorro vendrá en el tiempo perfecto.

 


Por: Rudy Gordian

Dios los bendiga!

Categorías: PREDICAS

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