Dios toca a tu puerta

 

"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo." Apocalipsis 3:20  

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Descansa en Jesus

Publicado el 18 Ee enero Ee 2013 a las 20:05

Descansa en Jesús

Mateo 11

Después de 400 años de silencio de los profetas, en este capítulo se le revela al pueblo de Israel el último de los profetas. Veremos qué sucede con aquellos pueblos que se negaron a aceptar el Evangelio de Jesús y finalmente, la invitación que Jesús hace a un pueblo cargado y oprimido por el pecado.

1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

Estando Juan en la cárcel, escucha de las cosas que había logrado Jesús y envía a sus discípulos donde Jesús para confirmar si Él era en realidad el Mesías que él esperaba, que sería el nuevo rey de Israel que gobernaría al mundo.

3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

Juan el Bautista estaba en la cárcel injustamente, estaba pasando por momentos de crisis, se siente decepcionado y comienza a dudar de que Jesús fuese el Mesías. Juan estaba esperando un Dios de fuego y azufre o sea, un Dios que pusiese fin a todas las injusticias de inmediato.

Jesús entonces hace responsable a los mensajeros de dar testimonio a Juan de los milagros que Él estaba realizando. Los milagros que Jesús hacía eran señales del cumplimiento de las profecías y de que Él era el Mesías, y de que el reino de los cielos se había acercado como estaba escrito. Las profecías se habían cumplido. Los que física y espiritualmente estaban sordos y ciegos a la palabra de Dios, eran sanados. Los pecadores eran hechos limpios, los muertos física y espiritualmente eran resucitados. Y a aquellos con poca o ninguna fe, se les anunciaba el Evangelio. Jesús sabía que esto quitaría todas las dudas que tuviese Juan.

Iglesia; al igual que a los discípulos, a través de la palabra, Jesús nos da las herramientas y el conocimiento y nos deja saber que nosotros somos los responsables de llevar el Evangelio. Nosotros somos responsables de quitar las dudas, de abrir los ojos a los ciegos, de destapar los oídos a los sordos y de comunicar al mundo los milagros y la transformación que ocurre en nosotros cuando creemos en Jesús. Y sobre todo, llevar el Evangelio a aquellos que no lo conocen.

6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

¿Qué quiso decir Jesús con esto? Bienaventurado aquel que no se ofende conmigo por mi forma de ser. En aquel tiempo, la vida y el ministerio de Jesús eran diferentes a lo que tradicionalmente se esperaba del Mesías. Para los hebreos era difícil aceptar que Jesús era el Mesías. Los hebreos pensaban que el Mesías iba a ser un gobernante político militar que destruiría a sus enemigos; pero Jesús no era ese tipo de Mesías y por eso se sentían decepcionados de Él.

Jesús quiere advertirle a Juan y a sus seguidores que no permitiesen que esas ideas equivocadas de cómo debía ser el Mesías les hiciesen apartarse de El al no cumplir con lo que ellos esperaban que El fuera. El pueblo de Israel pensaba que Jesús iba a ser de una forma y Jesús era todo lo contrario. Por eso los líderes religiosos de su tiempo nunca lo entendieron.

En realidad Mateo nos relata en su evangelio que Jesús vino a morir por nuestros pecados, vino a mostrarnos otra manera de vivir, no de ganar. Jesús vino a salvarnos de nosotros mismos.

Iglesia; desafortunadamente nos molestamos con Dios a causa de que pensamos que El exige demasiado. Nos molestamos porque pensamos que es muy lento y porque parece que guarda silencio y que no nos escucha. El enemigo nos confunde y nos hace cometer el mismo error que cometió el pueblo de Israel. Muchas veces pensamos que Dios puede arreglar nuestros problemas de un solo golpe y nos molestamos con El cuando así no lo hace.

En este texto bíblico, Jesús nos dice que agraciado es aquel que no lo rechaza, y que confía en que Dios tiene un plan perfecto; que agraciado es aquel que no se decepciona por los métodos que El usa y que acepta que Él tiene el control absoluto y que va a obrar en el momento que así lo disponga. Bienaventurado es aquel que en medio de sus circunstancias; que aun viendo que los problemas no se resuelven, cree y confía en El.

7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

¿Qué tipo de persona vieron en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Jesús les pregunta qué tipo de persona habían visto en el desierto; y la analogía que usa Jesús de la caña sacudida por el viento es para describir una persona sin firmeza de carácter que fácilmente se deja llevar de aquí para allá por las ideas de otros. Jesús pone a pensar a la multitud, ¿en realidad la persona que vieron era así? Por supuesto que Juan El Bautista era todo lo contrario a una caña sacudida por el viento, Juan era sumamente disciplinado, con carácter firme.

8 ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

9 Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

Jesús sabía que la multitud no sabía en realidad que Juan El Bautista era un mensajero de Dios y les confronta, diciéndoles que vieron a uno de los profetas más grandes. Juan era un portavoz de Dios y Jesús lo describe como más que un profeta porque él tuvo el privilegio de anunciar y presenciar la venida del Mesías.

10 Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

En este versículo Jesús declara a la multitud que Juan era el mensajero escogido para preparar el camino y anunciar la llegada del Mesías.

Iglesia, a veces Dios nos envía personas para bendecirnos y no los reconocemos porque nos enfocamos en las apariencias de las personas y no en el mensaje que nos llevan.

Jesús continúa hablando de Juan:

11 De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

En este versículo, Jesús está hablando de la grandeza de Juan por los privilegios que tenía, no de que tuviese más poder o de que fuese más importante. Por ser el precursor del Mesías, Juan era considerado el más privilegiado de los que vivieron en el período que terminó con el ministerio de Cristo. Pero Jesús deja claro que sin embargo, aun los más pequeños en el reino, son mayores que Juan. Ninguna persona antes de Juan había experimentado ese privilegio, y él moriría antes de tener la oportunidad de ser parte del reino en la tierra.

Iglesia, aquellos que creemos en Cristo como nuestro Salvador; que creemos en el sacrificio perfecto de Jesús, gozamos de los beneficios del reino de Dios, es decir, gozamos de su presencia y la del Espíritu Santo.

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

En aquel tiempo, los escribas, fariseos y algunos reyes, se les consideraban como violentos porque perseguían y atacaban a aquellos que creían en Jesús. Esto ocurría en aquel tiempo y aun en la actualidad estamos viendo cómo la gente con poder continúa atacando la Iglesia, tratando de ridiculizar las Escrituras y tratando de impedir que la fe crezca.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

Jesús le dice a la multitud que Juan era el ultimo de los profetas y que ya no era necesario hacer ningún sacrificio para el perdón de los pecados. Hasta ese entonces se había anunciado la venida del Mesías y muchos se esforzaban por entrar al reino de los cielos por sus propias fuerzas, sin lograrlo. Pero para eso vino Jesús, para que a través de su sacrificio pudiesen disfrutar del perdón de los pecados y tener acceso al reino de los cielos. Este es el momento en que Jesús le dice a la multitud que el que quisiese creer, creyera que en Juan el Bautista se cumplía lo profetizado acerca de Elías. Juan El Bautista era el que había llegado antes de Jesús para preparar un pueblo dispuesto a recibirlo.

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

Con esto Jesús quiso decir que El que esté dispuesto a escuchar la palabra, que la escuche; el que esté dispuesto a escuchar la verdad, que la escuche. A través de este texto bíblico Dios nos enseña que debemos afinar nuestros oídos y abrir nuestro corazón para recibir el mensaje que Dios tiene para nosotros.

Pero algo bien importante que debemos tener presente es que no es solamente escuchar la Palabra, es que debemos tener la intención de obedecerla.

Porque la Palabra de Dios está para formar el carácter de Jesús en nosotros y el escuchar la Palabra debe tener un efecto de crecimiento y transformación en nuestras vidas.

16 Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,

17 diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.

19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

Con esta analogía, Jesús les quiere hacer saber que no había forma de complacerlos porque siempre estaban insatisfechos. Mientras que Juan les parecía un fanático religioso, Jesús parecía ser todo lo contrario; y dejándose llevar por estas apariencias y sus prejuicios no recibieron nunca el mensaje de Juan, ni el de Jesús.

“Pero la sabiduría es justificada por sus hechos”. Cuando Jesús les dice esto les recuerda las cosas que Él había hecho. No es otra cosa, que por sus frutos los conoceréis. El mensaje de Jesús a través de estos textos bíblicos es que lo que va a determinar si la persona en realidad es un mensajero de Dios, son sus frutos. Debemos estar atentos a esto para no ser engañados.

20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21 Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.

22 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.

23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.

24 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.

En los versículos 20 al 24, Jesús comienza a reprender a las ciudades donde a pesar de haber visto milagros y haber escuchado el Evangelio, no se arrepintieron de sus pecados, no siguieron sus enseñanzas y se negaron a creer.

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

26 Sí, Padre, porque así te agradó.

Jesús da gracias al Padre por no haber permitido el entendimiento de aquellos que rechazaron lo que se les había ofrecido y que solamente los que fuesen como niños; aquellos limpios de corazón y dispuestos a reconocer que siempre dependen de Él, fueron los que recibieron y pudieron entender su mensaje. Jesús nos revela en este versículo que debemos ser como niños para poder entrar al reino de los cielos; aunque crezcamos debemos seguir dependiendo del Padre.

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Todas las cosas le han sido entregadas a Jesús; o sea que Él tiene el poder absoluto. Solamente Jesús conoce al Padre y solamente a través de Él lo conoceremos también, y tendremos acceso a todas las cosas que le fueron entregadas. Dios le entregó poder, autoridad, el reino de los cielos y todas sus bendiciones.

Solamente Jesús puede revelarte el camino hacia el Padre, así que procura conocer a Jesús y tener una relación personal con El a través de la oración y la Palabra para tener acceso a la vida eterna.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Durante 400 años los profetas habían caído en silencio; imagínese este pueblo desesperado esperando por alguien que le diera una forma de poder cumplir con la ley. En este momento Jesús se dirigía a un pueblo que estaba afligido y oprimido por los Fariseos quienes constantemente exigían el cumplimiento de una ley que era imposible de cumplir. El no poder cumplir con la ley, por supuesto traía sentimientos de culpa y frustración al pueblo de Israel.

Jesús sabía que la carga que trataban de llevar era muy pesada y jamás podrían lograrlo; y es entonces cuando hace la invitación: Jesús dice a la multitud: “Venid a mí” -acéptenme- “todos los que estáis fatigados y cargados” -que necesitan descanso para sus almas- “y yo os haré descansar”- yo voy a perdonar sus pecados. Cuando les dice “Llevad mi yugo sobre vosotros”, se refería a que debían cumplir con todas las exigencias y enseñanzas que había dado, “Y aprended de mí” -sigan mi ejemplo- “que soy manso y humilde de corazón y hallareis descanso para vuestras almas”. “Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” -porque mis exigencias son menos y son fáciles de llevar.

Iglesia, nosotros no tenemos que esperar cuatrocientos años para que nuestro salvavidas llegue, ya Jesús llegó y nos dejó el Espíritu Santo. Jesús conoce todas nuestras aflicciones porque Él las vivió; todas las experiencias que quizás tú y yo podemos estar pasando en este momento, Él ya las vivió.

Jesús te dice: Oye, cuando te sientas cansado y agobiado por ese pecado que te separa de Dios; ese pecado que te tiene inmerso en una depresión, temor y duda; todo eso que te está quitando la paz; Jesús te dice: Yo soy el único que lo puede quitar y dar descanso a tu alma. Jesús te dice: Yo vine al mundo para que a través de mí pudieras descansar. Lo único que tienes que hacer es tomar mi Yugo; porque mi Yugo es fácil.

Y cuando Jesús dice que es fácil, Iglesia créalo, porque Jesús no miente. Jesús te dice que es más fácil su yugo, que ser esclavo del pecado. Por favor medite en esto, créalo y acéptelo.

No tengas miedo; cuando aceptas a Jesús; Él te va a habilitar para que tomes su yugo y que cumplas con los mandamientos de Dios. Cuando aceptas la invitación, Jesús te ofrece paz para calmar la ansiedad, gozo para eliminar la depresión, amor para eliminar el temor y esperanza para eliminar las dudas.

Él siempre va a estar contigo y cuando no sientas fuerzas Él te va a dar fuerzas. Siempre te va a ayudar, no temas, y confía que Él te va sostener y te va a ayudar siempre. Si esta noche estás cansado y oprimido, acepta la invitación y descansa en el Señor.

Dios te bendiga…

Rudy Gordian

Categorías: PREDICAS

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